sábado, 20 de febrero de 2010

Este texto lo saque de un cooreo que me fue enviado por Sensei Labrousse

Que la disfrutes...


El conocimiento verdadero es el que pasa a formar parte de nosotros mismos, y deja de ser una referencia externa. La capacidad de interiorización es otro aspecto del proceso de aprendizaje, cuando empezamos a creer que dominamos ese conocimiento es cuando empezamos a tener el autocontrol.

Uno de los deportes tradicionales de Alaska es la tala de árboles. Hay leñadores

famosos con un gran dominio, habilidad y energía en el uso del hacha. Un joven que quería convertirse también en un gran leñador, oyó hablar del mejor de los leñadores del país y decidió ir a su encuentro.

--Quiero ser su discípulo. Quiero aprender a cortar árboles como usted.

El joven se aplicó en aprender las lecciones del maestro. Después de algún tiempo, creyó haberlo superado. Se sentía más fuerte, más ágil, más joven, estaba seguro de vencer fácilmente al viejo leñador. Así desafió a su maestro en competición de ocho horas, para saber cuál de los dos podía cortar más árboles.

El maestro aceptó el desafío, el joven leñador comenzó a cortar árboles con entusiasmo y vigor.



Entre árbol y árbol miraba a su maestro, pero la mayor parte de las veces lo encontraba sentado El joven volvía entonces a sus árboles. Seguro de vencer. y sintiendo pena por su viejo maestro.

Al caer el día, para gran sorpresa del joven, el viejo maestro había cortado muchos más árboles que él

--Cómo puede ser? --se sorprendió--. Casi todas las veces que lo miré, usted estaba descansando.!

--No, hijo mío, yo no descansaba. Estaba afilando mi hacha. Esa es la razón por la que has perdido.

El tiempo empleado en afilar el hacha es valiosamente recompensado.

El esfuerzo y la voluntad en el proceso de aprendizaje, de Entrenar nuestra mente en la prosperidad y la abundancia, es como afilar el hacha.



Un bebé nace sin saber caminar. Al principio, ni siquiera sabe que no sabe. Más tarde, cuando ve a otras personas andando, desea también caminar, y entonces se da cuenta de que no sabe. Al tomar conciencia de su ignorancia, comienza a aprender.



Después realiza las primeras tentativas y al principio no consigne ningún resultado, pero ya se da cuenta de lo que debe hacer. Entonces comienza a pro-bar con más ahínco, da dos o tres pasos y se cae. Lo intenta de nuevo y se cae. Se siente confundido y lo intenta nuevamente. Y continúa cayéndose; pero no renuncia, hasta que aprende.



Pasado algún tiempo, aquello que le había exigido tanto esfuerzo para aprenderlo se convierte en algo tan simple que ni siquiera se da cuenta de que está caminando.



¡Yo podria decirte , nunca dejes de afilar tu Hacha- Entrena tu Mente HOY!

1 comentario:

  1. Excelente historia. Es un camino dificil este de aprender a afilar el hacha, pero vale la pena intentarlo. Gracias por compartir todo esto con nosotros. Éxitos.

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